This is America | Childish Gambino vs Trump Playground

La población de Estados Unidos es considerada por sus propios historiadores como una melting pot (traducido en el mundo académico como crisol de razas, ¿no soy la única que piensa que suena horrible?) puesto que existe la utópica y romántica creencia social, introducida a las masas por Isaac Zangwill mediante una obra de teatro en 1980, de que los inmigrantes asimilan por completo la cultura dominante, de tal manera que al final se crea una sola identidad nacional producto de la combinación de diversos elementos provenientes de los diferentes grupos étnicos conviviendo en el mismo territorio. Bajo esta idea, cada persona que se considera como estadounidense, sin importar su origen, tiene los mismos derechos y obligaciones que su igual.

Sin embargo, la realidad es que pertenecer a una minoría racial representa una desventaja dentro de una sociedad construida a partir de un sistema que posicionaba como dominante a las personas blancas, un reflejo de las comunidades europeas de las que provenían los primeros inmigrantes que llegaron a Estados Unidos. Parecería una broma de mal gusto, pero el no tener una piel blanca en Estados Unidos es sinónimo de falta de oportunidades educativas, mayores índices de violencia dentro de la comunidad y menores expectativas de movilidad a un estrato socioeconómico más alto. Después de todo, el verdadero final de la segregación racial, la Ley de Derechos Civiles, entró en vigor en 1964.

Históricamente hablando, 54 años no significan absolutamente nada. Hoy día se continúan construyendo los cimientos para contrarrestar años de desigualdad social y económica. Es por ello que en pleno siglo XXI, tan denominado como progresista y liberal, aún existen mentalidades racistas que son protegidas por el mandato de un presidente que repetidamente ha atentado contra minorías. Y si hay una comunidad que ha sufrido más que ninguna otra los estragos del rechazo social es la comunidad negra.

Apenas han transcurrido cinco meses del 2018 y ya se puede asegurar que es uno de los años más polarizantes para la comunidad afroamericana. Por un lado, es celebrada en los medios masivos. Hasta el estreno de Avengers: Infinity War (Joe y Anthony Russo, 2018), Black Panther (Ryan Coogler, 2018), la espectacular celebración de la experiencia negra y la cultura africana protagonizada por el primer superhéroe en pantalla proveniente de ese continente, dominaba la taquilla estadounidense. Jordan Peele se convirtió en el primer guionista y director afroamericano en ganar un Premio Óscar por Mejor Guión Original gracias a su ópera prima, Get Out (2017). Ava DuVarney se convirtió en la primera mujer afroamericana en dirigir una película con un presupuesto superior a 100 millones de dólares, A Wrinkle in Time. Drake se mantuvo en la cima del Billboard Hot 100 por casi un año…

Pero por el otro lado, Kanye West declaró que la esclavitud era opcional para sus antepasados puesto que tuvieron la oportunidad de rebelarse en contra de sus amos y jamás lo hicieron. Un niño de 14 años fue asesinado sólo por preguntar cómo llegar a su escuela al verse en un barrio desconocido. Stephon Clark, un hombre desarmado, fue asesinado por la policía en su propio jardín. Dos hombres fueron detenidos en un Starbucks por esperar a un amigo en el lugar sin consumir producto alguno.

Entre tantos mensajes confusos, una voz más se ha alzado. Una voz que se ha caracterizado por su peculiar estilo visual y musical. De manera sorpresiva el pasado 05 de mayo Childish Gambino, el alter ego del multifacético Donald Glover, estrenó el controvertido video para su nuevo sencillo This is America.

Renuente a responder preguntas sobre el significado detrás de su obra, Childish Gambino simplemente ha permitido que la audiencia interprete a su libre albedrío las imágenes referenciadas en los poco más de cuatro minutos que dura el video dirigido por su colaborador frecuente, Hiro Murai. ¿Acaso Gambino se proclama en contra de la permisiva regulación de armas? ¿O en realidad critica el exceso de información y las abundantes distracciones a los principales problemas que enfrenta el país? ¿Quizás tan solo ofrece una nueva perspectiva de la experiencia negra, una que frecuentemente es ignorada por los medios mainstream?

La respuesta a todas esas preguntas no está del todo clara. Descifrar el verdadero mensaje y todas las referencias que Gambino ha puesto intencionalmente en el audiovisual se ha convertido en el pasatiempo favorito del internet en las últimas semanas.

Ambientado en un hangar abandonado, el video inicia con un hombre tomando una guitarra para interpretar la suave melodía con la que abre la canción a la par que Childish Gambino se acerca a él bailando. Los exagerados gestos y la fluidez de los movimientos de Gambino logran que el espectador ignore al guitarrista hasta que la cámara fuerza a observar una cruda escena. El hombre (cuya verdadera identidad es Calvin the Second) tiene una bolsa cubriendo su cabeza mientras Childish Gambino apunta con una pistola a su cabeza, su cuerpo en la misma posición que la del personaje racista Jim Crow, creado por Thomas D. Rice a finales del siglo XIX. Y sin más, Gambino dispara. Tanto la música como el video cambian de tono por completo en este instante.

El cuerpo del hombre cae inerte. Un niño recoge con cuidado el arma que portaba Gambino, quien inicia nuevamente a bailar (el cual algunos han interpretado como otra referencia directa a Jim Crow) a la vez que otros muchachitos arrastran el cadáver del hombre fuera de cuadro. Un grupo de jóvenes se suma a Gambino en su danza mientras atrás de ellos ocurren agresiones, persecuciones, protestas y suicidios. Childish Gambino comanda atención por lo que los sucesos del fondo pasan desapercibidos (honestamente, hasta que vi el video por quinta vez noté al hombre que se arroja del techo).

Lamentablemente, así es la realidad. Ante los desgarradores acontecimientos diarios, preferimos ignorarlos. La violencia y la muerte ya nos son tan comunes que ni siquiera nos preocupa por lo que vertimos nuestra atención en aquello que nos resulta novedoso, aquello que nos distrae. El enfoque en los pasos de Gambino es una fuerte crítica a esta manera de pensar, especialmente cuando en conjunto con la letra de la canción da a entender que la experiencia negra es minimizada por los medios a menos que sea entretenimiento. Para Gambino, a las personas de su país no les importa lo que le ocurra a su comunidad siempre y cuando pueda continuar divirtiéndolo, ignorando sus denuncias, buscando el momento adecuado para viralizar en redes sociales, justo como el grupo de adolescentes que graban con sus celulares el baile de Gambino y sus jóvenes acompañantes.

Otra escena impactante es la referencia directa a la matanza de Charleston, en el que miembros de una iglesia afroamericana fueron asesinados por un supremacista en medio del servicio dominical. En This is America, Gambino asesina sin piedad al coro de góspel que interpretan el segundo verso melódico de la canción. Y al igual que con el guitarrista del inicio, el rifle con el que comete el acto es retirado con cuidado mientras que los cuerpos de las víctimas son ignorados. Gambino hace un punto respecto a las leyes de Estados Unidos, no importa cuántos muertos se apilen mientras algunos grupos continúen teniendo un acceso ilimitado a armas de fuego, un derecho constitucional anticuado puesto que fue implementado durante un periodo de guerra.

Pero como todos los videos anteriores de Childish Gambino, el final irrumpe nuevamente el status quo establecido en This is America. En él, Gambino corre de una multitud que comparte la misma expresión de pánico en su rostro. El cuadro es similar a una secuencia en Get Out (y el hecho de que Daniel Kaluuya, el protagonista de la cinta, haya presentado la canción en SNL no hace más que reforzar la idea de que proviene de la película), por lo que no queda más que cuestionarse de que huye Gambino: ¿de los que apoyan a Trump? ¿de la normalización de la violencia? ¿del control de armas laxo? ¿de sí mismo al reconocerse como un entretenimiento más? Cualquiera es posible.

El video continúa siendo analizando y cada día surgen nuevas teorías. No obstante, lo único que se tiene por seguro es que este es uno de los mejores videos que han sido lanzados este año y que preparan el posible verdadero adiós de Childish Gambino, un hombre tan talentoso como polémico.

Escrito por: Ximena P. Morales para la sección de Cine y Televisión

Reyna | Niña Dioz rompiendo sus propias normas #rap #hiphop #mx

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